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Juan Carlos Berrocal: El culpable de que quiera dedicarme a la canción es Julio Iglesias
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Juan Carlos Berrocal: El culpable de que quiera dedicarme a la canción es Julio Iglesias

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Juan Carlos Berrocal es de Valencia de Alcántara, un municipio de la provincia de Cáceres, y cuando estaba estudiando la ESO descubrió su afición por el toreo, aunque como el mismo explica:

“Desde que mis padres me crearon tenía la raíz del torero dentro, se nace siendo torero y un día, sin yo mismo saberlo, me despierta.”

Tal es su afición que debuta con público a los 15 años y viste su primer traje de luces a los 16 años…

Pero…

Un día, allá por 2017 decides cambiar de ser torero a cantante ¿cómo se llega a esa decisión?

Recuerdo que todo ese invierno del 2017 me preparé a conciencia para torear en la plaza de mis sueños, La Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en las novilladas nocturnas de verano.

Recuerdo que todo ese invierno del 2017 me preparé a conciencia para torear en la plaza de mis sueños, La Real Maestranza de Caballería de Sevilla

Muchos días de esa preparación y agradecido al Maestro Finito de Córdoba porque los compartí con él en mañanas y tardes de entrenamiento en el campo.

Siempre con la mente puesta en un posterior debut con picadores.

Muchos eran los esfuerzos, por parte de mis padres, kilómetros a cada tentadero, noches sin dormir esperando mi dosis de recompensa para poder expresarme en esa afición en la que encajaría mi concepto del toreo.

Pero sobre todo, por los sueños y la disciplina que tenía desde que era un chaval esperando que llegara ese momento, modestias aparte, bien merecido y ganado certamen a certamen a los que me presentaba ante tantos novilleros.

Cuál es mi sorpresa, que recibo la llamada de un banderillero que venía en mi cuadrilla, diciéndome que había estado en las oficinas de la plaza de toros y entre los 18 puestos que había en las novilladas ese verano, no aparecía mi nombre por ningún lado.

Habiéndome ratificado personas, por llamarlos educadamente, de la empresa que estaría puesto en las mismas. No como un favor, porque aquí poca gente los hace, si no, porque me lo había ganado por la vía de ser integro e ir por derecho en la profesión.

No me podía creer lo que estaba escuchando, sentía un vacío dentro de mí y sobre todo la decepción un año más de no verme puesto en los carteles de esas novilladas.

Tras días atormentado y absolutamente desilusionado por la inepta palabra de personajillos poco interesantes, recibo la llamada de Enrique Peña, la persona que me estaba echando una mano, diciéndome que íbamos a ir a México a torear unas novilladas y que no me desilusionase, pero mi decisión sin nadie saberlo, estaba tomada.

Pocos días después anuncio que me quito profesionalmente de torear, nada me dolió más hasta día de hoy, pero era la decisión más pura para ser fiel a mí mismo y a esa misma forma que tengo de ir en cualquier ámbito de la vida.

Me aburrieron, personas sin sensibilidad, poco aficionadas a la liturgia eterna del toreo, mercenarios de los sueños, y también del dinero, aunque conmigo nunca les permití jugar.

Esa fue la razón por la que me quité y no otra, porque me quedaron muchas cosas por decir, y eso mismo hago cuando me apetece en el campo en casa de amigos, que sí saben apreciar este arte de siglos atrás, sin mercenarios oscuros, y siempre rodeado de gente que sueña con luz.

Tras semanas desubicado y una canción de fondo mientras miraba al techo de mi cuarto sonando `Siempre hay porque vivir, porque luchar´, llamada, ‘La Vida Sigue Igual’ de mi admiradísimo Julio Iglesias, recuerdo, cogí la guitarra con la que jugaba siendo niño y compuse mis dos primeras canciones, ese fue el primer paso, repasando los cientos de poemas que tenía escritos durante mi adolescencia, que me llevaron a querer aventurarme y dedicarme al difícil y diferente mundo de la música.

¿Qué impone más el ruedo, o el escenario?

Cuando sales a ambos sitios, al menos en mi caso, te entregas al público creando la obra que ellos pagan para ver, en la plaza corre una vida entera cada diez minutos, y en el escenario, cantas a la misma para volver a nacer de nuevo ante cientos de almas, es una sensación que no puede explicarse, tienes que vivirla para saber lo grande que es.

Vas a por tu segundo Single, ONCE Y DOS, que sale el día 18 de enero ¿Qué quieres contar en esa canción y con ese título?

Antes de estos dos sencillos, he de decir que grabé en un estudio pequeñito de Badajoz las tres primeras canciones que compuse, las cuales titulé: HOY, RECUERDA MUJER, y 80 grados.

Tras semanas desubicado cogí la guitarra con la que jugaba siendo niño y compuse mis dos primeras canciones

No satisfecho con la calidad sonora que se me ofreció en ese momento, he decidido junto a mi actual productor David Santisteban, reagravarlas con nuevos arreglos de cara al álbum en el que estamos trabajando.

ONCE Y DOS, es una vivencia propia que me gustaría, que todo el mundo la hiciese suya y la transportasen a sus vidas.

Cuando escribo, desnudo mi alma ante cientos, miles de personas contando una historia, pero sin dar ni especificar el por qué y para quién las escribí en un determinado momento. Es más bonita y mágica la idea, que cada persona divague sobre lo que pasó o no en la realidad del artista.

Por eso, me reservo porque le puse ese título a esta canción. Pasen y vean.

¿`MORIR DE GANAS´ que supuso para ti?

Supuso un punto de inflexión, a nivel artístico, calidad musical, y sobre todo por rodearme de un equipo de profesionales con los que da gusto trabajar.

Además de la acogida tan buena que ha tenido, mi fijación siempre es superarme en cada tema, y que se vea una evolución para mostrarle lo mejor de mí al público.

Me has contado que desde muy joven escribías poesía, pero empezaste con los toros ¿cómo fue eso?

A una edad muy temprana empecé a escribir poesía de manera completamente autodidacta, bien es verdad que todas las vivencias que iba teniendo a nivel de mi vida taurina, siendo hombre a la edad del niño, me fueron madurando y ayudando a plasmar con solidez sobre un papel todo lo que pasaba dentro de mí.

Mi refugio, sigue siendo el campo donde pasé mi adolescencia y seguir escribiendo.

Sin lugar a duda, soy la persona que encuentro dentro de mi actualmente, por lo que he vivido con anterioridad. Y eso es algo, como autodidacta, de lo que estoy orgulloso.

Volvamos a ONCE Y DOS, ¿será tu confirmación como cantante?

Creo que un artista nunca termina su obra, sí que es cierto y creo, que hay una evolución en todos los aspectos de un single a otro, esa es mi intención, crecer y que el público me dé la oportunidad por muchos años de seguir aprendiendo.

ONCE Y DOS, es una vivencia propia que me gustaría, que todo el mundo la hiciese suya y la transportasen a sus vidas

El artista está dentro de mí y con el quiero andar el camino de la vida.

¿Y para cuándo un LP?

Estamos en el camino de crearlo, al arte no hay que meterle prisa, naturalmente llegará.

¿Qué te inspira para sacar una canción o para escribir un poema?

Todo y a veces nada, os mentiría si os dijese algo en concreto, hay que vivir para escribir, de eso si estoy seguro, pero el arte es tan caprichoso, que muchas veces riñe con el artista y no se vuelven a encontrar hasta después de un tiempo.

He leído que uno nace torero y sigue siendo torero toda su vida ¿es este tu caso? ¿En algún momento volverás a torear?

Del torero queda todo dentro de mí, sobre todo la torería, que es una actitud especial ante la vida. Me gusta torear para mí, en el campo con los míos. Eso es algo que nunca se va de ti, como el que aprende a leer . . . pero si os referís profesionalmente hablando, creo pensar que no.

Si tienes que volver a un ruedo, pero a cantar ¿Qué crees que puedes sentir?

Será un momento especial.

Te voy a decir un nombre y me vas a responder que significa para ti: David Santisteban.

Una vez dije de David que era un artesano de canciones y me equivoqué, David es mucho más que un artesano, David es artista, está tocado por la mano mágica de Dios. Artista es una palabra que se utiliza en vano para cualquier persona que quiera desarrollar un arte, pero ese calificativo lo merecen pocos, puesto que artista se nace y quien no tenga eso, es imposible de entrenarlo, actuar o mucho menos comprarlo y estudiarlo.

Como artista no hace falta que lo describa, y como persona está en la cuerda de esos humanos que lamentablemente están en peligro de extinción.

Es mi maestro y, también tengo el privilegio de poder decir, mi amigo.

¿Cómo te definirías musicalmente hablando?

Esa respuesta, no soy yo quien deba responderla, si no, el público.

Si puedo decir, que soy conservador de la palabra cantante, de esa imagen clásica de siempre que se está perdiendo y debemos continuar su legado.

Mimo la letra de las canciones, me gusta a la hora de grabar que se toque lo menos posible mi voz y no me subiría jamás a un escenario vistiendo o cantando algo que no represente, solo por venderme a lo supuesto comercial, eso no va conmigo.

Cuido mi personalidad por encima de todo y la defiendo a través de poder expresarme artísticamente.

¿Quiénes son tus referencias musicales?

En realidad escucho diversidad de artistas, son muchas las fuentes y los espejos en los que me miro.

Vicente y Alejandro Fernández, Luis Miguel, Enrique Urquijo, Antonio Vega, Carlos Gardel, Lucho Gatica, Luis Eduardo Aute, Mayte Martín, Frank Sinatra, las maravillosas composiciones de los maestros Armando Manzanero, Juan Carlos Calderón y Manuel Alejandro, podría seguir escribiendo infinidad de artistas en los que me inspiro…

Del torero queda todo dentro de mí, sobre todo la torería, que es una actitud especial ante la vida

Indago sobre todo en la música de antes, esa que es atemporal y que pasen los años que pasen nunca pasará de moda.

Tengo la sensación, que los artistas de antes eran menos iguales los unos a los otros, cada uno tenía su forma de cantar, vestir, gesticular, las canciones eran más puras, se quedaban más dentro de ti, por la sencilla razón de que no querían parecerse a nadie, tenían más personalidad y eso en la actualidad brilla por su ausencia, no solo en la industria musical, si no en el transcurso de esta vida rápida del siglo 21.

Si hay un cantante por excelencia que ha marcado mi vida desde que era pequeño, siendo mayor fui interesándome por su trayectoria musical y realmente él fue el que me transmitió el secreto mágico de la música y el verdadero sentir de la misma. Lo que ha conseguido hacer sentir en millones de personas, yo lo quiero intentar, me dije. El ejemplo de superación, ganas de seguir aprendiendo y el principal culpable que yo me quiera dedicar a la música profesional y vocacionalmente, se llama Julio Iglesias.

¿Tus metas como cantante?

Nunca dejar de soñar, seguir soñando, que es lo que me hace crear.

Que el público me dé la oportunidad de seguir aprendiendo por muchos años a su lado, esa sería mi mayor felicidad, señal que la música que les brindo les gusta y recorrer cada rincón del mundo con la misma.

Cantar con espejos a los que tanto admiro, sería un sueño y un verdadero privilegio para mí, seguir evolucionando cerca de ellos, y sobre todo crecer continuamente en mi obra como artista.

Pero como bien me dijo un buen amigo: La meta es el propio camino, y el mayor éxito será que te recuerden.

Y por último, un escenario para cantar, para dar un concierto en España…

Cualquier lugar donde me reciban con cariño será bien recibido, valga la redundancia por mi parte, si me hacéis elegir ciertos lugares, EL TEATRO REAL DE MADRID, EL ESTADIO SANTIAGO BERNABEU (Como buen Madridista) y como no, LA REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE SEVILLA. ¿Sería especial verdad?

Puestos a soñar ¿un escenario en el mundo para dar un concierto?

Me gustaría cantar en todos esos lugares donde la gente se una por la música, y haya absoluta libertad.

Pero ahora que pienso detenidamente, sería un sueño para mi poder llenar el festival de VIÑA DEL MAR en CHILE, La Quinta Vergara.

¡Qué lugar más apasionante!

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