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Villa Pacheca Casa Boutique: Refrescante escapada rural al corazón de Cantabria
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Villa Pacheca Casa Boutique: Refrescante escapada rural al corazón de Cantabria

jueves 06 de julio de 2023, 08:08h

Una escapada que gusta a mayores y a niños por igual y que te llena el corazón de energía positiva”. Así define el viaje a su tierra Adriana Andecochea, fundadora de Villa Pacheca Casa Boutique, una preciosa casa rural de más de 150 años antigüedad rehabilitada por ellos mismos, y que guarda toda la esencia de ese ambiente bucólico y rural, que ofrece la tierra de paisaje infinito.

Así nos habla de Casa Pacheca su fundadora:

Siempre me ha gustado la decoración, desde que empecé a escribir en medios de comunicación como periodista de lifestyle adoraba visitar hoteles y restaurantes decorados de manera cálida y tradicional.

A veces el minimalismo nos hace perder un poco de calidad, de sensación hogareña... cuando buscaba casas para crear Villa Pacheca, buscaba sensaciones, en especial las sensaciones de hogar. Es por eso que me encantan las antigüedades, amar las antigüedades es una manera de romanticismo, sin lugar a duda, porque esos objetos que ahora decoran tus espacios, tienen alma y alguna vez vivieron en otras casas, otras emociones.

Por eso, para la decoración de Villa Pacheca quería plasmar ese romanticismo de las antigüedades con todas las comodidades de hoy, creando espacios singulares con mucho amor.

En la cocina encontré una vieja mesa tocinera del S.XIX de Francia con cajones ocultos que me gustó por sus gruesas patas y sus múltiples irregularidades de la madera. Las mesas tocineras o de trabajo son perfectas para las comidas de batas y esos grandes desayunos multitudinarios con niños. Esta mesa tocinera proviene de la zona de Bayona, es de finales del S.XIX y la adquirí en Antique arte y decoración, una gran tienda de antigüedades situada en Navalcarnero, donde se encuentran auténticos tesoros. Otro tesoro de nuestra cocina es la alacena que adquirimos en una de mis tiendas favoritas del rastro de Madrid - Olofane-. Es un mueble buffet de dos cuerpos francés que data del s. XVIII me encanta pensar cuántas vajillas habrá albergado hasta llegar a las mías, las que me gustan, las de mi abuela, la vajilla Duralex de toda la vida. La tengo en transparente y en ámbar, parece que los guisos saben mejor en ellas. También he contado con las maravillosas lámparas de latón de Calma Chechu para mi barra, taburetes de Tristán Domeq y la lámpara araña de fieltro de Cae de Cajón.

En la cocina se puede encontrar una de las cosas más curiosas de la casa. Mi escultura de ‘Señora con falda y tacones’ diseñada por el estudio ‘NO hay mapas’ de Mariana Montero. Esta pequeña pieza me cautivó, y como curiosidad quise sumarle una inscripción “Esta escultura es un homenaje a todas la señoras que buscan el chisme hasta en el rincón más remoto, las comprometidas con el marujeo de verdad”.

Me encanta la zona de la entrada, tan abierta y con tanta luz, que conseguí cambiado un suelo oscuro de pizarra por el microcemento blanco en toda la planta baja. A esta estancia, el cubrerradiador de Calma Chechu ha conseguido darle una vuelta, con su estructura de hierro pintada en oro envejecido, tapa de mármol de carrara blanco, y frontal de ratán de pino que sirve tanto de cubre como de mueble de apoyo en la entrada, uno de mis favoritos.

Otra de mis tiendas favoritas es la de mi querida Leticia, estrella televisiva en Francia de las antigüedades, cuya tienda en Asturias Vintage and Chic alberga un montón de tesoros. Destacan en especial sus lámparas, por eso conté con ella para adquirir mis apliques de espiga de trigo que ‘inserté’ en una puerta antigua con espejo para hacer el espejo del baño de la primera planta. Y dos pequeñas arañas francesas que me cautivaron y forman parte del baño de la suite. En el salón también tengo un gran Trumeau de Leticia que data de 1900 con un bonito óleo un espejo debajo. Preside un bonito aparador verde con dos lámparas de manises con forma de piña por las que siento debilidad, y que encontré en una subasta en Todocoleccion, recableadas con las manos expertas de Naluz y diseñe las tulipas con ‘Taller de pantallas’ en Málaga que te hacen cualquier maravilla que se te ocurra.

Pero sin duda, una de mis grandes inspiraciones es el estudio de arquitectura Las Perelli, juntar una mesa de madera de roble de la época de Louis Philippe de finales del siglo XIX con sus patas torneadas de la zona de Bearn con un conjunto de sillas tulip sin duda es algo que saqué de su gran recorrido rustico-minimalista. Siguiente este estilo minimalista de Las Perelli me decanté por dos grandes sofás de Ormos, con numerosos cojines y tela de lino tratada para las manchas con cojín en el asiento de una sola pieza.

Los papeles pintados, todos ellos de William Morris, son mi debilidad. Elegí los modelos más icónicos para 3 de las cinco habitaciones. Me encanta la energía que aportan.

En la habitación más alta de la casa, figura una pequeña cómoda holandesa del XIX de caoba cuyas patas de león me recuerdan a los trabajos de las profesionales como el del ebanista, que no tengo claro si volverán.

El arte es mi asignatura pendiente en Villa Pacheca, siempre he sido amante de la pintura abstracta, es por eso que la única inversión que, de momento, hice en la casa es un gran cuadro de ‘El Gabinete de las maravillas’ abstracto y amarillo chillón que le dio un toque de color y vivacidad a la escalera de la casa. Este cuadro, junto con la estantería pintada de rojo teja con pintura Coordoné, creo que forman un gran matrimonio. Además, los anteriores dueños de la casa se dejaron un montón de sombreros de paja que fueron acumulando con los años que también he usado para decorar la escalera inspirada por uno de mis hoteles favoritos en la isla de Menorca, el Menorca Experimental.

Finalmente tengo que hablar del primer elemento que adquirí para Villa Pacheca, la lámpara florentina de 12 puntos de luz de forja pintada a mano, una obra de arte. La lámpara la compré antes de que entregaran la casa, la vi y me enamoré, acaba de traerla Tristan Domeq de Italia, de Milán... finalmente acabó en mi casa, aunque como anécdota se perdió durante 1 mes por el servicio de paquetería, pero finalmente apareció y llegó sana y salva.

Así es Villa Pacheca, un conjunto de inspiraciones de alguien a quien le gusta leer revistas de decoración, que de vez en cuando va a una feria, pero que sobre todo, tiente mucha pasión por lo que hace.

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