El poeta y editor Pablo Méndez publica Huérfano buscando el mar, su primer poemario inédito en 12 años, tras tres décadas al frente de Ediciones Vitruvio, sello independiente especializado en poesía que fundó en 1995, cuando apenas tenía 20 años, y cuyo catálogo supera hoy los 1.400 títulos y los 800 autores, entre clásicos, poetas contemporáneos y autores debutantes.
Un poeta que edita libros, un editor que escribe poesía. En el caso de Méndez (Madrid, 1975), ambas afirmaciones son correctas y definen su trayectoria tanto desde un punto de vista artístico como profesional: la del autor que no solo escribe para encontrar su propia voz, sino que da la oportunidad a otros para que encuentren la suya propia.
Una vida dedicada a la literatura, como demuestra que con apenas 18 años publicara su primer poemario, Palabras de aire (Ed. FLH, Granada, 1993) y ahora, tres décadas después, haga lo propio con Huérfano buscando el mar (Ediciones Vitruvio, Madrid, 2026), su regreso a la poesía tras doce años de ausencia.
Un libro marcado por la nostalgia, el paso del tiempo, la ausencia de la figura materna, el recuerdo de la infancia y los primeros deseos, pero que a su vez propone una reflexión crítica sobre la sociedad actual dominada por la inmediatez y el exceso de información que imponen las redes sociales.
La capacidad de Méndez para escribir sobre la experiencia personal desde la sencillez y la cercanía favorece la conexión del lector con las experiencias narradas en su libro. Esa dimensión íntima se suma a una trayectoria poética reconocida en 2010 con el Premio de la Crítica de Madrid por Ana Frank no puede ver la Luna.
La recepción de Huérfano buscando el mar ha venido acompañada de valoraciones destacadas en medios culturales. En ABC, Diego Doncel lo definió como una “obra bellísima, emocionante, de las que dejan en el lector el temblor de la buena poesía”. En el mismo diario, el escritor y periodista Ángel Antonio Herrera subrayó la doble condición de Pablo Méndez como poeta y editor, al señalar que en él “se cruza, con felicidad, la lujuria de la escritura con el afinamiento de editor, concretando un creador doble que no ha hecho en la vida sino seguir el goce y el designio de una pasión única, la poesía”.
Vitruvio, tres décadas de edición poética
Ediciones Vitruvio comenzó su andadura en enero de 1996 con la publicación de Aconsejo beber hilo, de Gloria Fuertes, y Finalismo, cinco poetas que cerrarán el siglo, una antología de jóvenes poetas que en aquel momento no superaban los 25 años e incluía al propio Méndez junto a Alfonso Román Gota, Sergio Rodríguez Prieto, Alfonso Berrocal Betés y Óscar Canelas.
Estos dos títulos sentaron las bases de la filosofía de la editorial, que continúa plenamente vigente a día de hoy y que es un de las claves de su consolidación: la publicación de autores consagrados de los siglos XIX y XX, y de autores contemporáneos que tienen la oportunidad de ver editadas sus primeras obras gracias a la firme apuesta de Méndez por descubrir nuevos talentos de la poesía española.
Tres décadas después, Ediciones Vitruvio alberga en su extenso catálogo a más de 800 autores, repartidos a lo largo de sus nueve colecciones, con nombres tan importantes de la historia de la literatura como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Pablo Neruda, Octavio Paz, Anne Sexton, Walt Whitman, Rainer Maria Rilke, Santa Teresa de Jesús o Charles Baudelaire, entre otros muchos.
De entre las mencionadas colecciones de Ediciones Vitruvio, cabe destacar la que es el emblema de la casa, Baños del Carmen, que en 2024 logró superar los 1000 números, rozando actualmente los 1100. Se trata de una cifra excepcional dentro de la edición española de poesía, especialmente para un sello independiente y especializado que ha levantado su catálogo contra toda lógica de mercado, en un sector saturado y dominado por las grandes empresas editoriales.