La región desértica israelí obtiene el reconocimiento internacional como Indicación Geográfica Protegida y refuerza su posicionamiento entre las grandes zonas vitivinícolas del mundo
La región israelí del Negev ha alcanzado un importante hito para su industria vitivinícola al recibir oficialmente el reconocimiento como Indicación Geográfica Protegida (IGP) bajo la denominación «Negev». Esta distinción certifica la singularidad de sus vinos y consolida a esta región del sur de Israel como una nueva referencia en el panorama internacional del vino.
El reconocimiento es el resultado de un exhaustivo estudio científico y técnico desarrollado por expertos israelíes, que ha demostrado que los vinos elaborados en el Negev poseen características organolépticas propias y diferenciadas, directamente vinculadas a las condiciones únicas de su terroir desértico.
La iniciativa ha sido impulsada por la Fundación Merage Israel, entidad que desde hace años trabaja para posicionar al Negev como un destino internacional de enoturismo. El proceso de reconocimiento se ha prolongado durante cerca de cuatro años y culmina ahora con la creación oficial de una nueva región vitivinícola que se extiende desde Kiryat Gat, en el norte, hasta Eilat, en el extremo sur del país.
Actualmente, la región cuenta con más de 60 bodegas y viñedos, que producen conjuntamente más de un millón de botellas anuales. Esta nueva denominación no solo reconoce la calidad de sus vinos, sino que también recupera una tradición vitivinícola con más de dos mil años de historia. El Negev ya era conocido por la producción de vino en épocas bíblicas, aunque el cultivo moderno de la vid se reactivó durante el siglo XX.
Gracias al desarrollo de avanzadas tecnologías agrícolas y sistemas de riego adaptados al entorno desértico, los productores locales han logrado demostrar que la viticultura puede prosperar incluso en condiciones climáticas extremas. Un ejemplo especialmente relevante en un contexto marcado por el cambio climático y la creciente necesidad de modelos agrícolas sostenibles.
La obtención de esta Indicación Geográfica Protegida supone un importante impulso para la proyección internacional de los vinos israelíes, al combinar tradición histórica, innovación tecnológica y una identidad enológica claramente diferenciada.
Con esta designación, el Negev se convierte en la segunda región vinícola de Israel en obtener una denominación de origen oficial, tras la Región Vitivinícola de Judea. El reconocimiento sitúa a la región junto a algunas de las zonas vitivinícolas más prestigiosas del mundo, como Rioja, Ribera del Duero, Champagne, Chianti o el Valle de Napa.
Impulso al desarrollo regional
La Fundación Merage Israel, creada por los filántropos David y Laura Merage, de Denver (Colorado, Estados Unidos), desarrolla su actividad en Israel desde 1998 mediante proyectos orientados al fortalecimiento social y económico del país.
Desde sus inicios, la fundación ha considerado al Negev como una de las principales áreas estratégicas para el crecimiento de Israel, promoviendo iniciativas de desarrollo regional vinculadas al turismo, la agricultura y el enoturismo, sectores que han contribuido a transformar esta extensa región desértica en un polo de innovación y desarrollo sostenible.