Más de dos millones de personas hablan español en los países nórdicos, según un nuevo volumen de Demolingüística del español, publicado por el Instituto Cervantes, que destaca el «crecimiento constante» del aprendizaje de este idioma en las últimas décadas, hasta situarse como la tercera lengua extranjera más estudiada en la región.
El décimo volumen de la colección «El español en Europa», impulsada por el Instituto Cervantes y las universidades de Heidelberg y Zúrich, analiza el conocimiento, el uso y el aprendizaje de esta lengua en Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. El trabajo reúne las aportaciones de especialistas de los cinco países, con la coordinación local de Linda Flores Ohlson y la contribución de Francisco Moreno Fernández y Héctor Álvarez Mella , codirectores del proyecto.
El estudio revela el peso demolingüístico de la enseñanza de español en la región, pues el 90 % de los usuarios potenciales ha aprendido o aprende español como lengua adicional. De los perfiles analizados, 185.911 personas cuentan con un dominio nativo y 1.361.129 poseen una competencia limitada.
Más de 461.000 aprendices de español
Los países nórdicos reúnen cerca de 461.000 aprendices de español que suponen el 6 % de los casi ocho millones de aprendices de la lengua en Europa. Noruega y, especialmente, Suecia aportan el mayor número de estudiantes y presentan una mayor institucionalización de su enseñanza.
La etapa final de la educación básica y la secundaria concentran el 78 % de los aprendices de la región. Entre 2013 y 2020, el alumnado de español en secundaria aumentó un 10,8 %, mientras que el de francés descendió un 14,3 %.
En el ámbito universitario se contabilizan 20.505 estudiantes, principalmente en cursos de lengua extranjera o como asignatura complementaria.
Migración, transmisión familiar e intercambios culturales
La región cuenta con 163.919 residentes procedentes de países hispanohablantes. Chile constituye el origen más numeroso de esta migración, asentada principalmente en Suecia y Noruega.
El informe estima, además, que 81.747 personas son hablantes de español como lengua de herencia, vinculada a su entorno familiar. Suecia destaca por el arraigo de la comunidad hispanohablante y por unas condiciones educativas más favorables para mantener el idioma entre generaciones. La cifra coloca a la región como un espacio importante de acción educativa exterior para el mantenimiento del español.
Junto con la migración, el estudio señala el turismo, los intercambios universitarios y el interés por las culturas hispánicas como factores que favorecen la expansión del español. La publicación amplía así el mapa de la lengua en Europa y aporta una base para orientar las iniciativas educativas y apoyar su transmisión y aprendizaje.